sábado, 7 de diciembre de 2013

Objetos Malditos: Cuando lo inanimado nos lleva al lado oscuro

 
 
Sábado por la noche, algo se mueve en este viejo desván... No hay nadie allí arriba, pero notamos esa sensación, esa inquietud, al pasear entre las decenas de objetos inertes que se apilan de cualquier modo a ambos lados. Trastos viejos, ca...charros, útiles, herramientas y recuerdos sin más valor que el que queramos darles... Objetos olvidados, cubiertos de polvo, pero que de algún modo extraño, parecen reclamar nuestra atención. La sensación absurda de que nos llaman, de que nos desean..... Podemos sentirlo hasta en el tuétano de los huesos. Algo está mal en ellos. Algo que es sucio, gris y perverso . Notamos esa atmósfera enrarecida, como un mal pálpito que no somos capaces de explicar.... Permanecen allí, esperando pacientes a que alguien los tome entre sus manos y se convierta en su nuevo dueño.... Su atracción se intensifica por momentos y pese a la extraña repulsión que sentimos, no podemos evitar el deseo de poseerlos que nos provocan. Queremos tocarlos. Deseamos cogerlos. Anhelamos llevárnoslos con nosotros a nuestro hogar. Nos reclaman como sus legítimos dueños y ardemos en deseos de acceder a su llamado.... Son solo objetos, pero su influjo es tan poderoso que no podemos resistirnos a él.... Lo han conseguido. Tienen una nueva víctima a la que atormentar.

¿Y tu? ¿Lo notas? Seguro hay algo para ti. Esa vieja bici. O quizás esa cámara de fotos... Esa muñeca tan extraña o a lo mejor, aquella sombrilla.... Escoge lo que más te guste y vuelve a casa. Pero te advierto que una vez lo saques de aquí, no podrás deshacerte de él....
Cógelo, sin miedo... Ahora es tuyo.... Disfrútalo mientras puedas.

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